Fifa se ha asociado con Stats Perform para distribuir datos oficiales de apuestas y transmisiones en vivo de torneos importantes, incluidos los Mundiales de 2026 y 2027. El acuerdo, anunciado el 12 de enero de 2026, busca aprovechar los mercados de apuestas regulados en expansión. Sin embargo, ha generado preocupaciones en una audiencia parlamentaria del Reino Unido por posibles conflictos con las normas de radiodifusión y la ética del juego.
El 12 de enero de 2026, Fifa amplió su acuerdo global con Stats Perform, otorgando a la empresa derechos exclusivos sobre datos oficiales de apuestas y feeds de livestream para eventos clave. Esto incluye el Mundial de la Fifa masculino 2026, el Mundial de la Fifa femenino 2027 y otras competiciones como torneos juveniles y de futsal hasta 2029. Stats Perform ofrecerá estos a través de su servicio Bet LiveStreams, permitiendo a socios de apuestas móviles, de escritorio y minoristas proporcionar apuestas en-stream, resúmenes instantáneos y estadísticas Opta en tiempo real sobre partidos, equipos y jugadores. Scouts in-situ de RunningBall recopilarán datos ultrarrápidos, mientras que contenido adicional como marcadores en vivo, alineaciones previstas, noticias de lesiones e insights editoriales mejorarán el compromiso del usuario. Fifa posiciona el acuerdo como una forma de llegar a mercados recién regulados, particularmente en Estados Unidos y América Latina, donde las apuestas deportivas legales crecen rápidamente. Stats Perform planea licenciar las transmisiones a socios bookmakers verificados en todo el mundo, enfatizando la integridad y consistencia en el ecosistema de apuestas. La asociación atrajo rápidamente atención política en el Reino Unido. Durante una sesión del comité del Departamento de Cultura, Medios y Deporte (DCMS) el 16 de enero, los miembros alzaron alarmas sobre permitir que operadores de apuestas transmitan partidos del Mundial en sus plataformas. Las preocupaciones se centran en socavar esfuerzos para reducir daños relacionados con el juego, especialmente tras el movimiento de la Premier League para eliminar patrocinios de apuestas en la parte delantera de la camiseta. Un tema clave es la Ley de Radiodifusión del Reino Unido de 1996, que designa los Mundiales como eventos listados en el Grupo A, requiriendo acceso gratuito en emisoras públicas como BBC e ITV. Estas protecciones cubren feeds digitales, potencialmente chocando con regulaciones de Ofcom si los bookmakers ofrecen streams exclusivos a titulares de cuentas. Marcos similares existen en Francia, Alemania e Italia, complicando el despliegue global. Los críticos también destacan tensiones con el Código de Ética de Fifa, que prohíbe la implicación en apuestas de jugadores y oficiales, argumentando que monetizar streams podría difuminar líneas éticas. El ministro de Industrias Creativas Ian Murray reconoció los problemas, señalando una revisión interdepartamental con DCMS y expertos en política deportiva. A medida que se acerca el Mundial 2026, Fifa enfrenta presión para abordar cómo navegará estos desafíos regulatorios y éticos sin poner en riesgo el acceso público o la integridad.