Cuatro días después de la confirmación de FIFA de su asociación con Netflix para un juego de fútbol de la Copa Mundial 2026, el acuerdo subraya tendencias más amplias en los videojuegos como las ventas fluctuantes de consolas en EE.UU. y las disputas corporativas resueltas. El título en streaming de Delphi Interactive, jugable en televisores mediante controles móviles, posiciona a FIFA para la innovación tras la ruptura con EA.
La colaboración de FIFA con Netflix, confirmada el 18 de diciembre tras una revelación previa, marca el regreso de la organización a los videojuegos con marca tras poner fin a su acuerdo con Electronic Arts en 2022. Desarrollado y publicado exclusivamente por Delphi Interactive, con sede en California, para Netflix Games, el título sin nombre se lanzará antes de la Copa Mundial 2026 que se celebrará en EE.UU., Canadá y México.
Accesible a través de la app de Netflix en iOS, Android y televisores compatibles —con teléfonos como controles—, el juego prioriza el amplio alcance sobre la simulación tradicional, con soporte para modos individuales y multijugador sin necesidad de descargas ni consolas.
Esta iniciativa llega en medio de turbulencias en la industria, incluidas las ventas fluctuantes de consolas en EE.UU. y resoluciones recientes de disputas corporativas, en contraste con éxitos como el sólido rendimiento de EA Sports FC. La alianza FIFA-Netflix fusiona de forma única la comodidad del streaming con el atractivo global del fútbol, potenciando el empuje de Netflix en entretenimiento interactivo y redefiniendo potencialmente la accesibilidad de los videojuegos deportivos.