El interés por los trajes regionales está creciendo entre los jóvenes en Suecia, inspirados por la vecina Noruega. Muchos recurren a las prendas tradicionales para sentirse conectados con sus raíces.
Matilda Nivert Öström, de 24 años, suele vestir su Medelpadsdräkt. Posee varios trajes y piezas, incluido uno completo de Ragunda, en Jämtland, vinculado a su abuela.
Ella comenta que el traje regional aporta una comprensión histórica de cómo vivía la gente en la zona. En Tradera, la compra de trajes regionales ha aumentado y se han encarecido; este año se vendió un Leksandsdräkt por 67.500 coronas.
Lina Odell, quien obtuvo el primer certificado de oficiala en costura de trajes de Suecia, señala que los vídeos de TikTok de jóvenes noruegos con bunader contribuyen a esta tendencia. En 2022, se lanzó el primer traje regional de género neutro de Suecia, el Bäckadräkt.