El transtrandsmål, que se habla en el municipio de Malung-Sälen, corre el riesgo de desaparecer ya que pocos jóvenes dominan el dialecto.
Transtrands Besparingsskog otorga anualmente becas a estudiantes que hablan este dialecto. Este año, solo cuatro alumnos de noveno curso recibieron la ayuda, mientras que ninguno de tercero o sexto cumplió los requisitos. Gry Persson, de 15 años, afirma que desea preservar el dialecto y enseñárselo a sus hijos. Arvid Svensson, también de 15 años y beneficiario de la beca, señala que muchos jóvenes utilizan el sueco en su lugar. Bo Eriksson, quien trabaja en el programa de becas, teme que el dialecto pueda desaparecer en un plazo de diez a veinte años. En el municipio vecino de Älvdalen, existen proyectos destinados a fortalecer el älvdalska entre los hablantes más jóvenes y a conseguir su reconocimiento como lengua.