La diputada sueca Katja Nyberg niega haber consumido cocaína, atribuyendo los restos en su sangre a metabolitos poco claros. El National Board of Forensic Medicine rechaza esto, afirmando que tales subproductos solo se forman tras el uso de cocaína. El incidente proviene de una parada policial durante las vacaciones de Navidad que llevó a la revocación de su licencia de conducir.
La miembro del Parlamento sueco Katja Nyberg, ex Sweden Democrat, fue parada por la policía durante las vacaciones de Navidad. Se encontraron rastros de narcóticos en su sangre, lo que llevó a la revocación de su licencia de conducir, como informó previamente Aftonbladet. nnEn una entrevista con el periódico Kvartal, Nyberg mantiene que no tomó cocaína. Atribuye los hallazgos a metabolitos –subproductos de un proceso de degradación en el cuerpo– y no puede explicar su presencia. «Lo he pensado mucho», dice en el podcast. nnEl National Board of Forensic Medicine disputa esta explicación. El portavoz Jimmy Blomqvist Larsson declara a Dagens Nyheter que la cocaína se degrada en el metabolito benzoylecgonina, que no puede formarse sin ingestión previa de cocaína. «No se puede tener eso sin haber tenido cocaína en el cuerpo antes», afirma. Blomqvist Larsson señala que las fuerzas del orden usan tales rastros para detectar el uso de cocaína: «Si no se encuentra cocaína pero sí esto, ha habido cocaína en el cuerpo». nnNyberg había declarado previamente que no tenía sustancias activas en su sistema. La autoridad enfatiza que el subproducto no puede surgir de forma aleatoria.