La fiscal Emma Häggström ha cerrado la investigación sobre el presunto envenenamiento de cuatro empleados en el Akademiska sjukhuset de Uppsala el pasado otoño, exonerando a una colega que había sido detenida anteriormente. El hospital lamenta el resultado, pero respeta la decisión.
A finales de octubre de 2025, cuatro empleados de una planta del Akademiska sjukhuset de Uppsala enfermaron en un plazo de nueve días, presentando síntomas como sofocos, temblores, presión arterial alta, aumento del ritmo cardíaco y niveles críticamente bajos de potasio, probablemente debido a una sustancia añadida a sus bebidas, como algún medicamento común del hospital.
La policía abrió una investigación preliminar por envenenamiento y detuvo a una colega a principios de diciembre bajo sospecha de agresión grave. Ella negó estar involucrada y fue puesta en libertad una semana después. Las primeras teorías apuntaban a polvo de cafeína, pero los análisis seguían en curso.
Tras numerosas entrevistas, pruebas forenses y el aporte de expertos, Häggström concluyó en abril de 2026: "No tengo más pruebas que en el momento de la detención. No se puede demostrar que la sospechosa cometiera el delito". La mujer, que fue despedida del hospital en febrero, lloró de alivio, según su abogado, Stefan Wallin.
El jefe de seguridad del Akademiska sjukhuset, Viktor Ekström, señaló que se enteraron a través de una nota de prensa: "Esperábamos un resultado diferente, pero debemos respetar a la fiscalía y a la policía". Declinó hacer más comentarios sobre asuntos de personal.