A partir de este lunes, cuatro hombres nacidos en Moldavia comparecerán ante un tribunal francés por crear pintadas que representan ataúdes en referencia al conflicto de Ucrania. Este caso se enmarca en un patrón más amplio de interferencias extranjeras mediante 'proxies' pagados desde finales de 2023. Servicios argelinos, rusos o iraníes están implicados en varios casos de este tipo.
Desde finales de 2023, varios casos de terrorismo de Estado o interferencia extranjera en Francia han implicado a servicios de inteligencia argelinos, rusos o iraníes. Estas entidades recurren a delincuentes o colaboradores pagados, a menudo por unos pocos euros, para llevar a cabo acciones desestabilizadoras. Un ejemplo concreto es el juicio que arranca este lunes en el tribunal judicial de París: cuatro hombres nacidos en Moldavia están acusados de crear pintadas que representan ataúdes, en alusión al conflicto de Ucrania. nnLa fiscal de París, Laure Beccuau, declaró durante la solemne reapertura del tribunal judicial que «2026 será el año de la interferencia extranjera en Francia». El fiscal nacional contra el terrorismo, Olivier Christen, hizo lo propio al mencionar el regreso del terrorismo de Estado, que describe como «el otro lado, más violento, de la interferencia extranjera». Estos conceptos, aunque próximos para los profanos, son claramente diferenciados por los profesionales de la justicia. nnUna circular del 21 de enero de 2026 recuerda los límites entre interferencia y terrorismo de Estado, así como las competencias judiciales. Se basa en dos leyes principales: la del 25 de julio de 2024, que crea un delito específico para paliar la debilidad de las persecuciones por degradaciones menores, y la del 23 de marzo de 2019. Estas medidas pretenden adaptar el marco legal a estas amenazas híbridas, en las que actores menores actúan como intermediarios de potencias extranjeras.