El presupuesto francés de 2026 fue promulgado el 20 de febrero tras un proceso sin precedentes, con casi 25.000 enmiendas y más de 50 días de retraso. Aprobado casi íntegramente por el Consejo Constitucional el 19 de febrero, este texto se erige como el más debatido de la historia de la Quinta República, con un resultado considerado decepcionante por todos los observadores.
El proceso de adopción del presupuesto francés de 2026 duró 220 días, un récord para la Quinta República. Comenzó el 15 de julio de 2025, cuando François Bayrou, entonces primer ministro, delineó las principales orientaciones, incluyendo la eliminación de dos festivos públicos, para abordar los problemas surgidos del presupuesto de 2025 que provocó la caída de su predecesor Michel Barnier y una promulgación retrasada en mes y medio. Apenas a pesar de estos esfuerzos, el texto acumuló 24.675 enmiendas y cientos de horas de debate, resultando en un rechazo unánime en la comisión de la Asamblea Nacional, donde incluso sus defensores se abstuvieron. Aprobado mediante el artículo 49.3 de la Constitución sin votación, el presupuesto fue descrito como un «naufragio democrático» por numerosos elegidos. El Consejo Constitucional lo aprobó casi en su totalidad el 19 de febrero, antes de su promulgación el 20 de febrero. Este recorrido destaca las tensiones persistentes en los exámenes de las finanzas públicas francesas.