El Gobierno español ha reconocido por primera vez oficialmente a 53 mujeres como víctimas de la represión en los reformatorios del Patronato de Protección de la Mujer, creado durante la dictadura de Franco. En un acto en Madrid, altos cargos han pedido perdón y entregado declaraciones de reparación. El Patronato funcionó desde 1941 hasta 1985.
El viernes, en el Auditorio Nacional de Música de Madrid, el Gobierno celebró el primer acto oficial de reconocimiento público a víctimas de los centros del Patronato de Protección de la Mujer. Esta institución, presidida por Carmen Polo y activa desde 1941 hasta 1985, confinaba a adolescentes consideradas 'caídas o en riesgo de caer', sometiéndolas a aislamiento, trabajos forzados y condiciones duras en centros gestionados por órdenes religiosas como las Adoratrices o las Oblatas del Santísimo Redentor. El pico de internas fue en 1961, con 3.360 adolescentes recluidas sin juicio ni garantías procesales, según relatos de las afectadas y la historiadora Carmen Guillén, autora de Redimir y adoctrinar (Crítica).