Brasil registró siete casos de infección por hantavirus en 2026 hasta abril, con un fallecimiento. La enfermedad, endémica en zonas rurales, mantiene una tasa de letalidad de alrededor del 40%.
Los datos del Ministerio de Salud muestran que Brasil acumuló 2.429 casos confirmados de hantavirus entre 1993 y 2025, lo que resultó en 997 muertes. La mayoría de los registros ocurren en zonas rurales del Sur, Sudeste y Centro-Oeste, vinculados a actividades agrícolas.
La tasa de letalidad en Brasil se sitúa cerca del 40%, próxima al promedio mundial del 46,5% según la OMS. El virus desencadena una respuesta inflamatoria intensa, lo que requiere un diagnóstico y hospitalización rápidos, algo que no siempre es posible en áreas remotas.
Los expertos señalan que la cepa Andes, responsable de casos recientes en un crucero sudamericano, no circula en Brasil. La transmisión ocurre principalmente por la inhalación de partículas de orina, heces o saliva de roedores silvestres.
En 2025, la Fiocruz y la UFRJ desarrollaron una prueba rápida que detecta anticuerpos IgM en hasta 20 minutos. El kit ya ha recibido el registro de la Anvisa y tiene como objetivo reducir el subregistro en regiones con acceso limitado a laboratorios.