La Policía Civil de Santa Catarina concluyó la investigación sobre la muerte del perro comunitario Orelha el martes (3 de febrero), con prendas de vestir como evidencia clave para identificar al adolescente responsable. El sospechoso fue interceptado en el aeropuerto al regresar de un viaje internacional, e investigaron más de mil horas de grabaciones de cámaras de seguridad.
El intento de ocultar una gorra rosa y una sudadera fue crucial para que la Policía Civil de Santa Catarina (PCSC) identificara al culpable de la muerte del perro comunitario Orelha en Florianópolis. La investigación se concluyó el martes (3 de febrero), tras una fuerza de tarea que involucró a la Delegación Especializada de Adolescentes en Conflicto con la Ley (Deacle) y la Delegación de Protección Animal (DPA). El ataque ocurrió en la madrugada del 4 de enero, alrededor de las 5:30 a.m., en Praia Brava, en el Norte de la Isla. Los informes forenses de la Policía Científica indicaron que Orelha sufrió un traumatismo craneoencefálico por objeto contundente. Rescatado por residentes al día siguiente, el animal falleció en una clínica veterinaria debido a sus lesiones. Grabaciones de 14 cámaras de seguridad, que sumaron más de mil horas analizadas, capturaron la gorra y la sudadera usadas por el adolescente. Salió del condominio donde se hospedaba a las 5:25 a.m. y regresó a las 5:58 a.m., acompañado de un amigo. En su declaración, el joven inicialmente negó haber salido, pero las grabaciones demostraron lo contrario. Al ser abordado en el aeropuerto, un familiar intentó ocultar las prendas. El adolescente admitió ser dueño de la sudadera antes del viaje, contradiciendo la afirmación inicial del familiar. La policía usó un software de origen francés para analizar datos de ubicación e impidió filtraciones durante el mes que el sospechoso permaneció en el extranjero, período en el que pudo haber descartado evidencia, como su teléfono celular. Se entrevistaron veinticuatro testigos y se investigaron ocho adolescentes. Con la conclusión, la PCSC solicitó el internamiento del culpable, medida equivalente a la prisión para adultos. Tres adultos fueron procesados por coacción a testigos. Los casos proceden bajo secreto de justicia por involucrar menores y han sido remitidos al Ministerio Público y al Poder Judicial.