La Policía Civil de Santa Catarina ha reclasificado a un adolescente, cuya imagen fue publicada como sospechoso en el caso de maltrato al perro Orelha, como testigo. El joven no aparece en las grabaciones del crimen, y su familia presentó pruebas de que no estuvo en el lugar. La investigación descarta actualmente intentos de ahogar a otro perro y vínculos con retos en línea.
La Policía Civil de Santa Catarina informó el sábado (31) que uno de los adolescentes involucrados en el caso de maltrato al perro Orelha en Florianópolis ha sido reclasificado como testigo. Su imagen fue inicialmente publicada como sospechoso, pero no aparece en las grabaciones analizadas por los investigadores, lo que respalda la versión de su familia. Los familiares presentaron pruebas a la policía de que el joven no estaba en Praia Brava durante el crimen, ocurrido el 4 de enero de 2026, y él negó participación en su declaración. Los nombres de los involucrados no fueron revelados. La policía aún necesita tomar la declaración de un adolescente sospechoso. El jueves (29), se incautaron los celulares de dos de ellos; los jóvenes estaban en un viaje de graduación a Disney en Estados Unidos. Orelha, un perro comunitario del área de Praia Brava en el norte de Florianópolis, fue presuntamente golpeado con palos por los adolescentes, según la investigación. Encontrado herido por residentes, fue llevado a un veterinario pero sacrificado debido a lesiones graves. El caso fue denunciado a la policía el 16 de enero. Por ahora, la policía descarta que los adolescentes intentaran ahogar a otro perro llamado Caramelo, que sobrevivió y fue adoptado. No hay indicios de vínculos con retos en línea dirigidos a niños y adolescentes, una teoría planteada en publicaciones sobre el caso. El incidente atrajo atención nacional, con campañas en redes sociales, protestas y declaraciones de artistas, influencers y activistas de derechos animales exigiendo justicia. Además de los adolescentes, tres hombres adultos fueron procesados por coacción a testigos: un abogado y dos empresarios, familiares de los sospechosos (dos padres y un tío). El reportaje no pudo contactar a las defensas de los involucrados.