Gerson de Melo Machado, de 19 años, fue muerto por una leona tras invadir el recinto en un zoológico de João Pessoa, Paraíba, el domingo (30 de noviembre). El joven, conocido como 'Vaqueirinho', tenía problemas de salud mental sin tratar y un sueño persistente de cuidar leones en África. Su muerte pone de relieve una vida marcada por el abandono familiar y una extrema vulnerabilidad.
Gerson de Melo Machado, de 19 años, apodado 'Vaqueirinho', invadió el recinto de una leona en el Parque Arruda Câmara, conocido como Bica, en João Pessoa, Paraíba, la tarde del domingo (30 de noviembre). Según la alcaldía de João Pessoa, escaló un muro de más de 6 metros de altura, pasó barras de seguridad y usó un árbol como apoyo para entrar en el espacio del animal, donde fue atacado de forma mortal. El zoológico, abierto al público en ese momento, fue cerrado de inmediato, con las visitas suspendidas y sin fecha de reapertura prevista. La Policía Militar y el Instituto de Policía Científica Forense de Paraíba (IPC) fueron convocados para los procedimientos.
La delegada Josenice de Andrade Francisco informó que Gerson tenía 16 antecedentes policiales, principalmente por daños y hurtos menores, y mostraba trastornos mentales visibles. La semana pasada, durante una detención en la Central de Flagrantes, se solicitó su internamiento psiquiátrico, pero 'creo que la solicitud ni siquiera fue considerada', dijo. La consejera de protección infantil Verônica Oliveira, que lo siguió durante ocho años desde los 10 años, describió un camino de extrema pobreza y abandono. Hijo de una madre esquizofrénica que perdió la custodia y abuelos con problemas mentales, Gerson fue encontrado solo en una carretera por la Policía Rodoviária Federal (PRF) a los 10 años e ingresó en la red de protección infantil. A diferencia de sus hermanos, no fue adoptado debido a posibles trastornos, reconocidos oficialmente solo en el sistema socioeducativo.
Verônica relató que Gerson soñaba repetidamente con ir a África para 'domar leones' o 'cuidar leones', e incluso intentó subir clandestinamente a un avión de Gol cortando una valla e ingresando al tren de aterrizaje. 'Me dijiste que ibas a tomar un avión para ir de safari a África a cuidar a los leones. Lo intentaste, pero le di gracias a Dios cuando el aeropuerto me avisó', escribió en una publicación que se viralizó en redes sociales, conmoviendo a los usuarios. La consejera lamentó: 'Su historia es la de un chico que solo quería ir a África a domar leones. Se dio cuenta demasiado tarde de que la leona no era un gato'. La alcaldía expresó su solidaridad con la familia e inició una investigación, reafirmando que el zoológico cumple con los estándares de seguridad.