Seis sindicatos laborales del Departamento de Servicios de Bomberos de Hong Kong denunciaron conjuntamente el jueves al exbanquero convertido en productor de cine Checkley Sin Kwok-lam por sus comentarios en redes sociales en los que acusa al director Andy Yeung Yan-kin de mala gestión en el incendio de Tai Po. Sin afirmó haber recibido mensajes internos de amigos del departamento que alegan un mal manejo, pero los sindicatos describieron las acusaciones como engañosas y perjudiciales para la imagen profesional del departamento. El incendio, el más mortífero en décadas en Hong Kong, duró unas 43 horas, causando 161 muertes y desplazando a casi 5.000 residentes.
Seis sindicatos laborales afiliados al Departamento de Servicios de Bomberos de Hong Kong emitieron un comunicado conjunto el jueves, denunciando enérgicamente los comentarios del productor de la serie de películas Ip Man, Checkley Sin Kwok-lam, sobre la gestión del incendio de Tai Po. Sin, exbanquero que se convirtió en productor de películas de kung fu galardonado, publicó en redes sociales el lunes, afirmando que varios amigos del departamento compartieron mensajes internos que acusan al director de Servicios de Bomberos Andy Yeung Yan-kin de mala gestión del incendio. Compartió estos mensajes sin identificar su fuente.
En su declaración, los sindicatos describieron las acusaciones de Sin como engañosas y perjudiciales para la imagen profesional del departamento. Señalaron que el departamento desplegó drones para detectar y monitorear el incendio en el lugar, pero no pudo usarlos para extinguirlo debido a la presión de agua limitada. El incendio en Wang Fuk Court duró unas 43 horas, marcando el fuego más mortífero en décadas en Hong Kong, con 161 fallecidos y casi 5.000 residentes desplazados.
Las declaraciones de Sin provocaron una respuesta unificada de los sindicatos, que se unieron para defender las estrategias del departamento en la atención de emergencias. Como servicio público vital en Hong Kong, el Departamento de Servicios de Bomberos enfrenta escrutinio en tales incidentes, destacando la importancia de las comunicaciones internas y el discurso público. Aunque Sin no reveló el origen de los mensajes, los sindicatos sostuvieron que sus afirmaciones carecían de fundamento y exhortaron a ceñirse a la precisión factual.