Un grupo de bienestar de Hong Kong ha abandonado una política controvertida que impedía a los residentes desplazados por el incendio de Tai Po, en viviendas temporales, llevarse electrodomésticos y muebles al mudarse. El cambio de rumbo se produjo horas después de las protestas de los afectados, que argumentaron que los objetos les habían sido donados por la comunidad.
SideBySide, un grupo de bienestar de Hong Kong que gestiona el proyecto de viviendas transitorias gubernamentales llamado Good House en Tai Po, ha revertido su política tras la reacción de los residentes desplazados por un incendio en Wang Fuk Court.
Las unidades temporales, de solo 150 pies cuadrados, fueron consideradas insuficientes para algunas familias de tres personas, lo que las impulsó a buscar vivienda permanente. Inicialmente, en un comunicado del domingo, SideBySide explicó que artículos como refrigeradores, lavadoras, televisores, camas, mesas y aires acondicionados se compraron con fondos solicitados por el grupo. Indicó que se consultó a los donantes, quienes acordaron que estos suministros debían quedarse para los nuevos residentes, aunque objetos más pequeños como almohadas, secadores de pelo y calefactores sí podían llevarse.
Pero una publicación en redes sociales de un residente desató las protestas: «La unidad mide solo 150 pies cuadrados y no es suficiente para mi familia de tres. Así que decidimos mudarnos. ‘Pero, ¿por qué no podemos llevarnos los muebles y electrodomésticos que… fueron donados a las víctimas? ¿Alguien me puede decir por qué?’»
Horas después, SideBySide eliminó la prohibición, permitiendo a los supervivientes quedarse con los electrodomésticos y muebles donados. El episodio subraya la necesidad de políticas de ayuda post-desastre flexibles que respeten las donaciones comunitarias.