Un ballenato macho de ballena jorobada de casi cinco metros fue rescatado y devuelto al mar en el Santuario Barra de la Cruz–Playa Grande, en Oaxaca, tras quedar varado por la marea alta. El cetáceo, que aún mostraba rastros de su reciente nacimiento, fue atendido por autoridades y expertos locales. La operación exitosa resalta la importancia de las costas oaxaqueñas para la reproducción de esta especie.
El incidente ocurrió entre la noche del viernes 6 y la mañana del sábado 7 de febrero en una de las Áreas Naturales Protegidas del litoral oaxaqueño. Durante recorridos de monitoreo de tortugas marinas, personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) localizó al ejemplar, una cría de aproximadamente 4.60 metros de longitud y con una aleta caudal de 1.36 metros. Se presume que la marea alta causó el varamiento, y el ballenato aún conservaba vestigios del cordón umbilical, confirmando su nacimiento reciente.
Inmediatamente se activó el protocolo para atención a varamientos de mamíferos marinos. Participaron especialistas de la asociación civil Kutzari A.C., habitantes de las comunidades de Playa Grande y Barra de la Cruz, así como surfistas presentes en la zona. Las acciones se centraron en la rehidratación constante del animal y en orientarlo hacia mar abierto para un retorno seguro.
El caso fue reportado a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y a la Secretaría de Marina (Semar). Se unieron al esfuerzo Protección Civil de Santa María Huatulco, el Cuerpo de Bomberos, el Comité de Fauna Silvestre de Huatulco y el médico veterinario zootecnista Salvador Neri Antonio, demostrando una sólida coordinación interinstitucional.
Según el reporte oficial, la cría reingresó al océano sin lesiones visibles y retomó su nado normal, validando la efectividad de la intervención. Las costas de Oaxaca, incluyendo sitios como Mazunte, Huatulco y Puerto Escondido, son vitales para la ballena jorobada, que migra unos ocho mil kilómetros desde el Pacífico Norte para reproducirse en aguas cálidas. La preservación de estos ecosistemas es esencial para la supervivencia de esta emblemática especie del Pacífico.