Líderes indígenas han presentado ante las Naciones Unidas un plan de 12 puntos en el que exigen una mayor protección de sus derechos, sus tierras y su participación en las decisiones globales ante las crecientes amenazas del cambio climático y otras crisis.
El plan fue finalizado la semana pasada por los siete miembros indígenas del Mecanismo de Expertos de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Insta a los gobiernos y a la ONU a tomar medidas rápidas en asuntos como la preservación de la lengua, la soberanía de los datos y el reconocimiento legal de los derechos indígenas como algo distinto a los marcos generales de derechos humanos.
Cora McGuire-Cyrette, en representación de la Ontario Native Women’s Association, afirmó que las comunidades tienen derecho a una acción que no se está viendo a nivel mundial. Los delegados también destacaron la necesidad de una mayor inclusión de las mujeres indígenas en las decisiones que afectan a sus vidas.
Albert Barume, relator especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, describió una tendencia al estancamiento y la regresión, señalando que casi ningún Estado ha adoptado nuevas medidas de protección en los últimos años. La falta de fondos amenaza ahora el futuro del EMRIP y de otros organismos relacionados de la ONU, ya que el Fondo Voluntario para los Pueblos Indígenas cuenta con el apoyo de solo ocho países y un presupuesto inferior a los 2 millones de dólares.