Un nuevo informe de Conservation International destaca cómo el conocimiento tradicional indígena y las prácticas de administración de la tierra contribuyen al almacenamiento de carbono, la biodiversidad y la resiliencia climática. El estudio se basa en entrevistas con 49 líderes de seis continentes y concluye que los protocolos culturales apoyan directamente la protección del medio ambiente. También señala que todas las comunidades encuestadas se enfrentan a crecientes impactos climáticos y presiones externas.
Los investigadores descubrieron que el 96 por ciento de las 43 comunidades encuestadas mantienen tierras reservadas para usos espirituales o especiales, lo que ayuda a preservar los ecosistemas. Prácticas como evitar la sobrepesca, monitorear incendios y restringir actividades determinadas, como la tala de árboles a lo largo de los ríos o la caza de animales específicos, han mantenido los bosques y la vida silvestre durante generaciones. Sushma Shrestha, autora principal del estudio y una indígena newar de Nepal, afirmó que toda la humanidad depende de las contribuciones indígenas al almacenamiento de carbono y la biodiversidad. Hindou Oumarou Ibrahim, una indígena mbororo de Chad, pidió el reconocimiento urgente de los derechos y tierras indígenas para proteger este conocimiento. El informe muestra que más de la mitad de las comunidades están afectadas por la minería, la explotación forestal y la agricultura comercial. Los líderes indígenas buscan financiamiento, apoyo legal y una aplicación más estricta de los derechos sobre la tierra para continuar con su administración en medio de sequías y fenómenos meteorológicos extremos.