En el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas, líderes indígenas instaron a adoptar un enfoque coordinado sobre salud, medio ambiente y derechos territoriales. Destacaron cómo el cambio climático, la minería y los conflictos agravan las crisis sanitarias de los pueblos indígenas. Expertos presentaron estudios que califican de fracaso los esfuerzos fragmentados de la ONU.
En el segundo día de la 25.ª sesión del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU en Nueva York, los líderes enfatizaron que la salud indígena no puede separarse de la salud de sus tierras. Geoffrey Roth, descendiente de los sioux de Standing Rock y exmiembro del foro, presentó un estudio que argumenta que los mandatos aislados de las agencias de la ONU sobre salud, medio ambiente y derechos han fallado a los pueblos indígenas. El daño ambiental derivado de la minería, la deforestación y el cambio climático perjudica directamente el acceso al agua potable, a los alimentos tradicionales y a las prácticas culturales, señaló Roth. "Para los pueblos indígenas, la salud está profundamente ligada a la salud de la tierra", afirmó Roth. "No se trata solo del acceso a clínicas o medicamentos, sino de agua limpia, bosques saludables, alimentos tradicionales y la capacidad de mantener las prácticas culturales. Cuando el medio ambiente se daña, ya sea por la minería, la deforestación, la contaminación o el cambio climático, esto afecta directamente la salud de las personas".