El líder en energía verde de China, Mongolia Interior, ha comenzado las obras de dos nuevas plantas de energía flexible que usarán carbón como respaldo a fuentes renovables como viento y solar para abastecer los centros económicos de Shanghái y la provincia de Jiangsu.
La oficina de energía de Mongolia Interior anunció que la Administración Nacional de Energía ha aprobado planes para dos plantas de generación y transmisión en el desierto de Kubuqi. Esto marca un cambio estratégico importante en el uso del carbón, con el combustible fósil ahora sirviendo como respaldo para cubrir lagunas en la generación de energía eólica y solar, en lugar de como fuente principal. Las plantas suministrarán electricidad a los centros económicos del este, Shanghái y la provincia de Jiangsu. La planta de Shanghái tendrá una capacidad de 8 gigavatios de energía solar, 4,5 gigavatios de energía eólica, 2,6 GW de energía térmica de carbón de apoyo y 9 gigavatios-hora de almacenamiento de nueva energía. La planta de Jiangsu es de escala similar, aunque con capacidades de viento y almacenamiento de energía ligeramente menores, según las autoridades regionales. Esta iniciativa subraya el liderazgo de Mongolia Interior en energía verde, conocido por desarrollos como proyectos eólicos y solares en el desierto de Kubuqi. La aprobación de la Administración Nacional de Energía destaca los esfuerzos de China por equilibrar el carbón con renovables para un suministro de energía estable y fiable.