Adam Mosseri, responsable de Instagram, ha sugerido que las plataformas deberían centrarse en verificar contenidos auténticos en vez de perseguir falsificaciones generadas por IA, a medida que la inteligencia artificial se vuelve omnipresente en las redes sociales. En una publicación que detalla tendencias para 2026, destacó cómo la IA está transformando la plataforma y empoderando a los creadores. Mosseri enfatizó la necesidad de que los fabricantes de cámaras firmen criptográficamente las imágenes en el momento de la captura para establecer su autenticidad.
Adam Mosseri, responsable de Instagram, compartió su visión para el futuro de la plataforma en una publicación detallada el 31 de diciembre de 2025, en medio del rápido auge del contenido generado por IA que dominó los feeds de redes sociales a lo largo del año. Observó que la IA ha hecho accesibles a cualquiera con las herramientas adecuadas elementos que antes eran únicos de los creadores, como la autenticidad, la conexión y una voz inimitable. «Todo lo que hacía que los creadores importaran —la capacidad de ser reales, de conectar, de tener una voz que no podía falsificarse— ahora es de repente accesible para cualquiera con las herramientas adecuadas», escribió Mosseri. «Los feeds empiezan a llenarse de todo sintético».
A pesar del cambio, Mosseri expresó optimismo sobre el potencial de la IA, describiendo gran parte del contenido como «increíble». Sin embargo, reconoció los crecientes desafíos para distinguir lo real de lo falso. Las plataformas sociales enfrentan una presión creciente para etiquetar el contenido generado por IA, pero a medida que la IA mejora en imitar la realidad, los esfuerzos de detección serán menos efectivos. Mosseri propuso una alternativa: «Será más práctico huellar los medios reales que los falsos». Sugirió que los fabricantes de cámaras podrían implementar la firma criptográfica en el punto de captura, creando una cadena de custodia verificable para las imágenes.
Este enfoque se alinea con las dificultades de Meta para identificar de manera fiable el contenido manipulado, a pesar de invertir decenas de miles de millones en IA este año. Los métodos existentes como las marcas de agua han resultado poco fiables y fáciles de eludir. Mosseri también abordó las frustraciones de fotógrafos y creadores, que se quejan de sesgos algorítmicos contra sus publicaciones. Argumentó que la era de las imágenes pulidas y cuadradas ha terminado, instando a los creadores a abrazar visuales crudos e imperfectos para demostrar autenticidad en un entorno saturado de IA. Dado que Instagram atiende a 3.000 millones de usuarios, este giro podría redefinir la creación de contenidos y la confianza en la plataforma.