La creadora de contenido de la ciudad de Nueva York, Isabel Klee, ha publicado un libro de memorias donde detalla su trayectoria en el acogimiento de perros con dificultades. El libro, 'Dogs, Boys, And Other Things I've Cried About', se basa en sus vivencias con más de 35 perros en acogida. Klee comparte historias sinceras sobre la alegría, la angustia y la realidad del trabajo de rescate.
Isabel Klee, una creadora de TikTok de 33 años con más de un millón de seguidores, comenzó a acoger perros a los 25 años como una forma económica de disfrutar de la compañía canina en la ciudad de Nueva York. Admite que su motivación inicial fue personal más que puramente altruista. 'Me encantaría decir que lo hice por la bondad de mi corazón y para aliviar a los refugios de su crisis de sobrepoblación', comenta Klee, 'pero realmente lo hice porque estaba sin dinero y quería tener un perro propio'. Su última acogida, una mezcla de Chihuahua ciega llamada Gracie que padece diabetes y glaucoma, llegó apenas semanas antes del lanzamiento del libro. Klee acogió a Gracie después de que unos amigos intentaran cuidarla sin éxito durante cuatro meses, con la esperanza de mostrar los cuidados de insulina a su audiencia y aumentar sus posibilidades de adopción. 'Es tan dulce y perfecta que resulta extraño que aún no haya sido adoptada', señala Klee, atribuyendo la indecisión a sus necesidades médicas. El libro de memorias refleja la obsesión de Klee por los perros desde toda la vida, comenzando en su infancia cuando imitaba el comportamiento canino para convencer a su familia de adoptar a su primer Golden Retriever, Ruby. Ya como adulta, se quedó con su primer perro acogido, una mezcla de Jindo llamado Simon, a pesar de su epilepsia no diagnosticada. 'Si lo hubiera sabido, probablemente no lo habría adoptado. Pero me alegra no haberlo sabido porque me habría perdido a mi alma gemela', afirma. Simon la inspira a abordar rescates difíciles. Klee enfrentó una tragedia el pasado diciembre con Zero, un perro acogido de edad avanzada que sufría de demencia y otros problemas. Devastada cuando la eutanasia se volvió necesaria, lo adoptó para estar presente hasta el final. 'A veces, la realidad de la situación es que no puedes ayudar a todos los perros', reflexiona. El libro está dedicado a Simon: 'Para mi Simon: Gracias por todo. Prometo recompensarte cada día de tu vida por ser la única constante en la mía'. Gracie permanece con Klee y Simon, esperando ser adoptada.