Científicos han descubierto que la araña Dysdera tilosensis, que solo se encuentra en las Islas Canarias, ha reducido el tamaño de su genoma casi a la mitad en solo unos pocos millones de años. Esta reducción desafía las teorías tradicionales que predicen genomas más grandes en especies isleñas. A pesar del genoma más pequeño, la araña muestra una mayor diversidad genética que sus parientes continentales.
La araña Dysdera tilosensis, endémica de Gran Canaria en las Islas Canarias, ha experimentado una notable reducción genómica desde que colonizó las islas hace unos pocos millones de años. Los investigadores compararon su genoma con el de la especie continental Dysdera catalonica, revelando que D. tilosensis tiene 1.700 millones de pares de bases (1,7 Gb), casi la mitad de los 3,3 Gb de D. catalonica. Este es el primer caso documentado de una especie animal que reduce su genoma a la mitad durante la colonización de islas oceánicas, como se detalla en un estudio publicado en Molecular Biology and Evolution.
Las Islas Canarias sirven como un laboratorio natural para la evolución, albergando casi 50 especies endémicas de Dysdera, que representan alrededor del 14% del género. El equipo de investigación, liderado por Julio Rozas y Sara Guirao de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona y el Instituto de Investigación de la Biodiversidad (IRBio), incluyó a la primera autora Vadim Pisarenco y colaboradores de la Universidad de La Laguna, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Neuchâtel en Suiza. Usando secuenciación avanzada de ADN, encontraron que D. tilosensis tiene un número haploide de cromosomas de seis autosomas más un cromosoma X, en comparación con cuatro autosomas más un X en D. catalonica.
«La especie D. catalonica tiene un genoma de 3.300 millones de pares de bases (3,3 Gb), que es casi el doble del de la especie D. tilosensis (1,7 Gb). Curiosamente, a pesar de tener un genoma más pequeño, la especie de las Islas Canarias muestra una mayor diversidad genética», explica el profesor Julio Rozas, director del grupo de investigación en Genómica Evolutiva y Bioinformática de la Universidad de Barcelona.
El análisis filogenético y la citometría de flujo indican que el ancestro común tenía un genoma grande de aproximadamente 3 Gb, con la reducción ocurriendo durante o después de la llegada a la isla. Esto desafía las suposiciones tradicionales de que la colonización isleña lleva a genomas más grandes con más ADN repetitivo debido a una presión selectiva reducida. «En el estudio, observamos lo contrario: las especies isleñas tienen genomas más pequeños y compactos con mayor diversidad genética», dice el estudiante de doctorado Vadim Pisarenco. Los hallazgos sugieren mecanismos no adaptativos, como una fuerte presión selectiva que mantiene poblaciones estables, eliminaron ADN innecesario.
La profesora Sara Guirao señala que las diferencias en el tamaño del genoma entre estas especies similares no pueden atribuirse fácilmente a factores ecológicos o conductuales. El estudio respalda la idea de que el tamaño del genoma depende de un equilibrio entre la acumulación y la eliminación de elementos repetitivos como transposones, en lugar de una adaptación ambiental directa. Este descubrimiento profundiza el debate sobre por qué algunas especies evolucionan genomas simplificados mientras que otras acumulan ADN en exceso.