El concierto de la Orquesta Filarmónica de Israel, dirigido por Lahav Shani, fue interrumpido tres veces el jueves por la noche en la Filarmónica de París por activistas pro-palestinos que utilizaron bombas de humo y gritos. A pesar de las tensiones y los enfrentamientos con el público, la música finalmente se reanudó y prevaleció. Cuatro personas, incluida una en una lista de vigilancia de seguridad, fueron puestas en custodia.
El concierto de la Orquesta Filarmónica de Israel comenzó con más de una hora de retraso, poco después de las 8 p.m. del jueves por la noche en la Filarmónica de París, debido a medidas de seguridad reforzadas. En el exterior, se apostaron camiones policiales, mientras que en el interior, una sala llena estaba en tensión ante las llamadas al boicot de CGT Spectacle y el colectivo Palestine Action France.
Diez minutos después de que Lahav Shani levantara la batuta, se oyó un primer grito – 'Israel asesino' – acompañado de octavillas amarillas lanzadas al público y un zumbido sordo de una bomba de humo. La orquesta hizo una pausa antes de reanudar. Quince minutos después, se encendió una segunda bomba de humo, lo que provocó fuertes reacciones: los espectadores se levantaron para confrontar a los militantes, intentando expulsarlos a puñetazos.
En la primera parte, con Sir András Schiff al piano, los silbidos obligaron a una parada inicial. Luego, un hombre encapuchado apareció en el balcón con una bomba de humo, fue interceptado y golpeado por varios espectadores antes de ser retirado por la seguridad. 'Por un momento pensé que era un ataque terrorista', relata un testigo. Una niña pequeña lloró y se marchó en medio de la confusión, mientras Lahav Shani y los músicos abandonaban temporalmente el escenario.
A pesar del miedo – 'Pensamos que iba a incendiar el lugar', dice una mujer de unos cincuenta años – y los peligros destacados por el ministro del Interior Laurent Nunez, quien señaló riesgos para la vida de los espectadores, la música se reanudó con mayor intensidad. Laurence Ferrari, presente en el público, describió una parálisis inicial seguida de un reinicio emocional. Cuatro activistas fueron detenidos, incluido uno en una lista de vigilancia de seguridad.
Este incidente se enmarca en un contexto más amplio de crecientes presiones sobre artistas israelíes en Europa, vinculadas al conflicto israelí-palestino, con fuentes que no reportan contradicciones mayores en los hechos clave.