Un mes después de la cancelación de una conferencia sobre Palestina programada para el 13 y 14 de noviembre, las tensiones se relajan pero la unidad sigue siendo frágil en el Collège de France. La decisión dividió al profesorado, generando debates sobre las libertades académicas y el rol de la institución. Organizada por Henry Laurens y el Carep, el evento fue reubicado en las instalaciones parisinas del centro.
En el Collège de France, una institución prestigiosa fundada hace cinco siglos, el ambiente se calma gradualmente tras el revuelo por la cancelación de una conferencia titulada 'Palestina y Europa: Peso del pasado y dinámicas contemporáneas'. Programada para el 13 y 14 de noviembre, la serie de ponencias fue coorganizada por Henry Laurens, titular de la cátedra de historia contemporánea del mundo árabe, y el Centro Árabe de Estudios e Investigaciones Políticas (Carep). Tras la cancelación, el Carep acogió el evento en sus instalaciones de París, con ponentes como el ex primer ministro Dominique de Villepin y Francesca Albanese, relatora especial de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, junto a especialistas franceses e internacionales en Oriente Medio.
Los 47 profesores titulares de cátedras, elegidos para enseñar 'el saber en construcción', se dividieron por esta desprogramación. Para algunos, fue una iniciativa prudente; para otros, una grave injerencia en las libertades académicas. Un profesor anónimo señala que la unidad, aunque frágil y cruzada por desacuerdos, se preserva en el círculo cerrado del profesorado. El administrador Thomas Römer pospuso una entrevista con Le Monde, esperando a que 'las cosas se calmen un poco'.
Este asunto sin precedentes cuestiona el funcionamiento y el prestigio del Collège de France, donde la colegialidad parece haber faltado en la gestión del evento. Los entrevistados evitan comentarios demasiado abiertos, enfatizando la necesidad de mantener la cohesión interna a pesar de las indignaciones latentes.