Simpatizantes argelinos y francoargelinos desataron violencia en Francia para celebrar la victoria de Argelia sobre Burkina Faso en la Copa Africana de Naciones en Marruecos. Estos incidentes, que incluyen ataques a la policía y vandalismo, son examinados por la periodista Céline Pina como evidencia del avance del pensamiento decolonial en medio de la inmigración masiva.
Argelia logró su segunda victoria en la Copa Africana de Naciones (CAN) contra Burkina Faso, con el torneo celebrándose en Marruecos. Sin embargo, las celebraciones en Francia derivaron rápidamente en violencia. Simpatizantes argelinos y francoargelinos atacaron a la policía, vandalizaron espacios públicos y buscaron confrontaciones, haciendo que estas festividades sean absurdas y algo comprensibles en un contexto más amplio.
Céline Pina, periodista y ensayista que fundó la asociación Viv(r)e la République y autora de Silence coupable (Kero, 2016) y Ces biens essentiels (Bouquins, 2021), examina estos estallidos en una tribuna de FigaroVox. Destaca el uso por parte del gobierno argelino de la memoria colonial y el sentimiento antifrancés para reforzar su legitimidad interna. Argelia es sospechosa de financiar a influencers y miembros de la diáspora para difundir campañas acusatorias en Francia.
Un ejemplo concreto es el cántico anti-Francia entonado por un influencer francoargelino tras la victoria. Pina argumenta que estos eventos demuestran el auge del pensamiento decolonial en Francia, intensificado por la inmigración masiva. Concluye: «Mientras la presión migratoria no disminuya, la integración será imposible». Estos enfrentamientos subrayan las tensiones continuas en torno a la identidad, el deporte y las relaciones francoargelinas, aunque el deporte a menudo cristaliza pasiones colectivas.