El escritor francoargelino Boualem Sansal fue liberado el miércoles de las prisiones argelinas mediante un indulto humanitario concedido por el presidente Abdelmadjid Tebboune, a petición de su homólogo alemán Frank-Walter Steinmeier. De 81 años y sufriendo de cáncer, el autor saludó su regreso a Francia con optimismo. Esta decisión llega tras tensiones diplomáticas entre París y Argel, señalando un posible punto de inflexión en sus relaciones.
Boualem Sansal, arrestado el 16 de noviembre de 2024 en Argel por 'socavar la unidad nacional' tras declaraciones sobre las fronteras argelinas y Marruecos, pasó casi un año en detención. Condenado a cinco años de prisión en primera instancia el 27 de marzo de 2025, y luego en apelación el 1 de julio, había renunciado a la casación para ser elegible para un indulto. El presidente Tebboune respondió favorablemente a la solicitud de Frank-Walter Steinmeier, citando razones humanitarias dada la edad avanzada de Sansal y su frágil salud, tratado por cáncer de próstata.
En su primera entrevista tras la liberación, dada por teléfono a Kamel Daoud para Le Point desde un hospital en Berlín, Sansal declaró: 'Hola Francia, Boualem está de vuelta. ¡Vamos a ganar!'. Dijo que estaba 'bastante bien' y 'duro', afirmando: 'No voy a ser destruido por un año en prisión'. Describió condiciones de detención estrictas: aislamiento, sin comunicación, lectura limitada a libros religiosos o en árabe, con un comercio clandestino de libros. Espera que las relaciones francoargelinas evolucionen gracias a la intervención alemana.
La liberación provocó reacciones políticas en Francia. Bruno Retailleau, presidente de Los Republicanos y exministro del Interior, quien abogó por un 'equilibrio de poder' con Argel y criticó la 'diplomacia de buenos sentimientos', se alegró: 'Finalmente se reunirá con su familia y regresará a Francia, que tanto extrañaba. Es un alivio inmenso y una gran alegría.' Surgieron tensiones entre los campamentos de Macron y Retailleau, con el ejecutivo reprochando al último un enfoque vengativo. El escritor Pascal Bruckner reveló que Macron le pidió a finales de septiembre no 'subirse a las barricadas' durante una cena en el Elíseo, criticando la actitud complaciente del presidente francés hacia Argel.
A pesar de este éxito diplomático, quedan desafíos: el periodista Christophe Gleizes sigue encarcelado, e issues como OQTF o el Sáhara Occidental obstaculizan la normalización. Una posible cumbre Macron-Tebboune en la G20 en Johannesburgo podría relanzar el diálogo.