Un mes después de su liberación de la prisión de La Santé, el expresidente Nicolas Sarkozy publica su libro Journal d’un prisonnier con Fayard este miércoles. En esta obra de 216 páginas, relata sus tres semanas de detención, reflexiones religiosas y críticas políticas. Extractos revelan una experiencia marcada por el aislamiento y la injusticia percibida.
Nicolas Sarkozy, condenado el 25 de septiembre de 2025 a cinco años de prisión por 'association de malfaiteurs' en el caso de financiación libia de su campaña de 2007, pasó tres semanas en la prisión de La Santé. A sus 70 años, fue encarcelado con el número de prisionero 320 535 y protegido por dos agentes de seguridad. Encerrado en su celda 23 horas al día, describe un entorno dominado por el gris: 'Me impactó la ausencia de todo color. El gris dominaba todo, devoraba todo, cubría todas las superficies.'
En su primer día, Sarkozy se arrodilló para rezar: 'Fue como una evidencia. Me quedé así durante largos minutos. Recé por la fuerza para soportar la cruz de esta injusticia.' También habla de sus conversaciones con el capellán y la evolución de sus sentimientos religiosos. Sus comidas consistían en lácteos, barritas de cereales, agua mineral, zumo de manzana y algunos dulces azucarados. Lamentó no poder mirar por la ventana: 'Hubiera dado mucho por poder mirar por la ventana, por disfrutar viendo pasar los coches.'
Escrito con un bolígrafo Bic sobre una pequeña mesa de contrachapado, el libro se completó tras su liberación. Sarkozy se pregunta: 'Pero ¿cómo he llegado aquí?' Critica el proceso judicial que debilita al acusado y apunta a figuras políticas como Emmanuel Macron, que supuestamente 'miró hacia otro lado', o Ségolène Royal. Rechaza firmemente el 'front républicain' contra el RN y menciona su relación con Carla Bruni y sus hijos. Condenado definitivamente en los casos de escuchas telefónicas y Bygmalion, afronta otras investigaciones, incluida su consultoría en Rusia y la controvertida adjudicación de la Copa del Mundo 2022 a Qatar. Para él, 'la prisión es muy dura', pero fue una prueba productiva: 'Aprendí mucho en La Santé, sobre los demás tanto como sobre mí mismo.'