El expresidente Nicolas Sarkozy fue encarcelado el martes 21 de octubre de 2025 en la prisión de La Santé en París, un mes después de su condena por conspiración criminal en el caso de financiación libia de su campaña de 2007. Dos oficiales de seguridad fueron colocados en una celda adyacente para garantizar su protección, mientras que sus abogados presentaron inmediatamente una solicitud de liberación. Esta encarcelación marca una primera histórica para un exjefe de Estado francés.
Nicolas Sarkozy, condenado a cinco años de prisión firme por conspiración criminal en la presunta financiación libia de su campaña presidencial de 2007, ingresó en la prisión de La Santé el martes por la mañana. Esta sentencia, con una orden de depósito aplazado y ejecución provisional, llevó a su encarcelación inmediata a pesar de un recurso en curso. Es la primera vez que un expresidente francés es encarcelado.
Llegando a las 9:39 a.m., Sarkozy fue recibido con gritos de los reclusos como '¡Oh, bienvenido Sarkozy!' y '¡Ahí está Sarkozy!', transmitidos en vivo por televisión. Tras las formalidades de ingreso, fue colocado en aislamiento: solo en su celda, escoltado por un guardia para todos los movimientos, incluido el de la sala de visitas. Esta medida busca garantizar 'la seguridad del señor Sarkozy y el buen orden de la instalación', según el director de la administración penitenciaria, Sébastien Cauwel, en RTL.
Para reforzar su protección, dos oficiales de seguridad lo acompañaron e instalaron en una celda adyacente, según informó AFP a partir de tres fuentes cercanas al expediente, confirmando información de TF1-LCI. 'No hay ninguna posibilidad de correr el más mínimo riesgo en cuanto a la seguridad de un expresidente', explicó una de estas fuentes. El Ministerio de Justicia remitió al Ministerio del Interior, que no comentó.
El abogado de Sarkozy, Jean-Michel Darrois, describió este arreglo como sin precedentes en LCI: 'Nunca visto eso' en su carrera, añadiendo que la administración penitenciaria lo consideró esencial para complementar su protección, ya que 'nunca puede garantizar un riesgo cero'. Su otro abogado, Christophe Ingrain, enfatizó frente a la prisión: es 'todo menos un trato especial'. El entorno de Sarkozy se abstuvo de comentar sobre la seguridad, citando la competencia exclusiva del Ministerio del Interior.
Sus abogados, Christophe Ingrain y Jean-Michel Darrois, lo acompañaron hasta el umbral de la prisión y presentaron una solicitud de liberación de doce páginas ante la Corte de Apelación de París, que tiene dos meses para decidir. Ingrain estima la detención en un mínimo de tres semanas a un mes. Antes de su partida, cientos de simpatizantes se reunieron fuera de su casa.
A pesar de su encarcelación, Sarkozy conservará al ser liberado los beneficios otorgados a los expresidentes por el decreto de 2016, como se especifica en una nota de la Secretaría General del Gobierno.