La Asamblea Popular Nacional de Argelia aprobó por unanimidad el 24 de diciembre de 2025 una ley para penalizar la colonización francesa de 1830 a 1962, con el objetivo de obtener el reconocimiento y disculpas oficiales del Estado francés. El Ministerio de Asuntos Exteriores francés lamentó la iniciativa por ser «manifiestamente hostil» a la reanudación del diálogo bilateral. No obstante, París expresa su deseo de reiniciar las discusiones sobre temas de seguridad y migración.
El 24 de diciembre de 2025, a primera hora de la tarde, la cámara baja del Parlamento argelino aprobó por unanimidad un proyecto de ley transpartidista que penaliza la colonización francesa (1830-1962). Este texto, presentado por un grupo de diputados y debatido el sábado anterior, contiene 27 artículos y busca explícitamente «el reconocimiento y las disculpas oficiales del Estado francés». Mohamed Lahcene Zghidi, coordinador junto al historiador Benjamin Stora de la Comisión de Historia y Memoria, describió la votación como un «momento histórico» y una «respuesta parlamentaria clara y contundente dirigida a los enemigos de Argelia y al mundo». La iniciativa responde directamente «a quienes glorifican la colonización en el Parlamento francés», según la agencia de noticias argelina.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores francés, a través del Quai d'Orsay, reaccionó calificando la medida de «iniciativa manifiestamente hostil, tanto a la voluntad de reanudar el diálogo francoargelino como al trabajo sereno sobre cuestiones de memoria». El portavoz enfatizó que Francia «no tiene vocación de comentar la política interna argelina», pero solo puede lamentar este paso, recordando «la amplitud del trabajo emprendido por el presidente Emmanuel Macron» sobre la memoria de la colonización, particularmente a través de una comisión conjunta de historiadores franceses y argelinos.
A pesar de las tensiones, el Quai d'Orsay añadió: «Seguimos trabajando para reanudar un diálogo exigente con Argelia que pueda abordar los intereses prioritarios de Francia y de los franceses, particularmente en materia de seguridad y migración». Esta ley argelina se inscribe en un contexto de relaciones francoargelinas marcado por debates en curso sobre el legado colonial, sin contradicciones mayores en las fuentes disponibles.