Japón y Canadá planean establecer un diálogo de seguridad económica para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y recursos energéticos. La cumbre entre la primera ministra Sanae Takaichi y el primer ministro Mark Carney se centrará en el dominio de China en materiales clave. Las conversaciones, programadas para la noche del viernes en Tokio, buscan ampliar la cooperación entre ambos países.
El 6 de marzo de 2026, se celebrará una cumbre entre Japón y Canadá en Tokio. El primer ministro canadiense Mark Carney llega a Japón el viernes por la tarde en su primera visita desde que asumió el cargo. Tras las conversaciones con la primera ministra Sanae Takaichi, ambos países emitirán una declaración conjunta que delineará una hoja de ruta estratégica integral. La hoja de ruta abarca seis áreas, incluidas lazos de defensa más fuertes, seguridad económica y seguridad energética. Enfatiza la importancia de un 'Indo-Pacífico libre y abierto' y expresa una fuerte oposición a cualquier intento unilateral de cambiar el statu quo por la fuerza o la coerción en los mares de China Oriental y del Sur, con China en mente. Esta postura busca profundizar la cooperación en defensa entre las dos naciones que comparten valores como el estado de derecho. En materia de defensa, los países iniciarán discusiones hacia un Acuerdo de Acceso Recíproco para definir el estatus legal del personal de las Fuerzas de Autodefensa y las tropas canadienses, facilitando ejercicios conjuntos. En respuesta a las amenazas cibernéticas, establecerán un nuevo diálogo cibernético entre las agencias y ministerios relevantes. Para la seguridad energética, la cooperación promoverá rutas de importación estables para el petróleo crudo y el gas natural licuado (GNL), al tiempo que ampliará la colaboración en áreas de energía limpia como la tecnología nuclear y el hidrógeno. En seguridad económica, la declaración expresa una grave preocupación por la coerción económica, particularmente las restricciones de exportación de China sobre minerales críticos a Japón. Ambos lanzarán un nuevo diálogo a nivel de viceministros sobre seguridad económica, con la primera reunión programada antes de fin de año, y trabajarán para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y otros bienes estratégicos. Estas iniciativas buscan reducir la dependencia de cualquier país único y apoyar la estabilidad en el Indo-Pacífico, junto con visitas mutuas regulares de líderes y ministros de gabinete para fortalecer los intercambios bilaterales.