Las autoridades de inmigración de Japón planean monitorear las redes sociales y otras plataformas en busca de pistas sobre personas con visados caducados y trabajo ilegal. La Agencia de Servicios de Inmigración tiene como objetivo lanzar esta unidad de patrulla cibernética a principios del próximo año.
Según los datos de la agencia, Japón tenía alrededor de 68.000 residentes ilegales en enero, unos 6.000 menos que hace un año. El número de extranjeros trabajando legalmente aumentó un 11,7 por ciento respecto al año anterior, alcanzando la cifra récord de 2,57 millones en octubre.
En una medida relacionada, el gobierno de la prefectura de Ibaraki lanzó recientemente un programa para recompensar a las personas que denuncien a empresas que contraten a trabajadores extranjeros indocumentados. Quienes proporcionen información recibirán 10.000 yenes si sus denuncias derivan en acciones de cumplimiento de la ley.
La Agencia de Servicios de Inmigración planea utilizar herramientas analíticas para identificar información en línea relacionada con el trabajo ilegal, incluyendo ofertas en idiomas extranjeros. La agencia establecerá una unidad dedicada a las patrullas cibernéticas a principios del próximo año.