El gobierno japonés aumentará las tasas de visado para ciudadanos extranjeros a partir del 1 de julio. Esta supone la primera revisión en 48 años, con un incremento de los visados de entrada única de 3.000 a 15.000 yenes y de los de entrada múltiple de 6.000 a 30.000 yenes.
El Gabinete aprobó el cambio, que se aplica a los procedimientos gestionados por la Agencia de Servicios de Inmigración.
El aumento afectará a turistas, trabajadores extranjeros y expatriados.
Japón había mantenido las tasas sin cambios durante los últimos 48 años.