El Gobierno de Japón aprobó un proyecto de ley para revisar la Ley de Control de Inmigración y Reconocimiento de Refugiados en una reunión de gabinete el 11 de marzo y lo presentó a la Cámara de Representantes. El proyecto se centra en introducir el sistema electrónico de autorización de viaje JESTA para verificar la elegibilidad de los visitantes para entrar en Japón en línea antes del viaje, con implementación prevista para el ejercicio fiscal 2028.
El gobierno planea implementar JESTA, que requerirá que los extranjeros exentos de visado para estancias cortas registren detalles como propósitos de viaje y alojamiento. Modelado sobre el ESTA de EE.UU., el sistema busca fortalecer los controles de inmigración, obligando a las aerolíneas y transportistas a denegar el embarque a quienes no estén autorizados. JESTA cobrará una tarifa, similar a los aproximadamente ¥6,000 del ESTA por solicitud. Con el aumento del número de viajeros extranjeros, la iniciativa busca agilizar los procedimientos de entrada mientras genera nuevos ingresos. El proyecto también aumenta las tarifas de renovación y cambio de visado por primera vez en 44 años. El límite superior para dichas tarifas sube de ¥10,000 a ¥100,000, y para visados de residencia permanente de ¥10,000 a ¥300,000. Las tarifas variarán según la duración de la estancia y se fijarán por orden del gabinete a finales del ejercicio fiscal 2026. Esta revisión busca un control fronterizo más estricto y mayor eficiencia operativa, con el gobierno que planea su lanzamiento en el ejercicio fiscal 2028.