Japón observa con preocupación la campaña de Estados Unidos para inhabilitar las operaciones de la Corte Penal Internacional, declaró el principal portavoz del gobierno.
El secretario jefe del Gabinete, Minoru Kihara, realizó estas declaraciones en una conferencia de prensa habitual el martes. Kihara señaló que Japón, el mayor contribuyente financiero de la corte, otorga gran importancia a la erradicación de delitos graves y al estado de derecho. Japón ha apoyado constantemente a la CPI como un tribunal penal internacional permanente, añadió. El lunes, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, anunció una amplia campaña para desmantelar la amenaza que, según él, representa la CPI para la soberanía estadounidense. Ninguna opción diplomática quedará descartada, incluyendo instar a los países miembros a retirarse e intensificar las sanciones. La actual presidenta de la CPI es la japonesa Tomoko Akane. Estados Unidos no es miembro y ha criticado al tribunal por investigar al personal militar estadounidense en Afganistán y por emitir una orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.