Jason Collins, el primer jugador abiertamente homosexual en la historia de la NBA, murió de cáncer cerebral en su hogar el martes a los 47 años. Su familia dio a conocer la noticia tras su diagnóstico de glioblastoma en etapa 4 el pasado mes de diciembre.
Collins, un pívot de 2,13 metros seleccionado en la posición 18 del draft tras su paso por Stanford en 2001, jugó 13 temporadas para equipos como los New Jersey Nets, Memphis Grizzlies, Minnesota Timberwolves, Atlanta Hawks, Boston Celtics y Washington Wizards. Declaró públicamente su homosexualidad en un artículo para Sports Illustrated en 2013, convirtiéndose en el primer jugador activo en hacerlo en cualquiera de las cuatro principales ligas deportivas de Norteamérica antes de retirarse al año siguiente.