El presentador nocturno Jimmy Kimmel defendió sus recientes declaraciones sobre Markwayne Mullin, el recién juramentado secretario de Seguridad Nacional, en medio de las críticas de los sectores conservadores. Kimmel aclaró que su intención no era insultar a los fontaneros, sino cuestionar las cualificaciones de Mullin para el puesto. Además, responsabilizó al presidente Donald Trump de amplificar las críticas.
Jimmy Kimmel abordó la controversia en su programa del jueves, señalando que el presidente Trump se había quejado de él ese mismo día en el programa 'The Five' de Fox News. 'Los aduladores del presidente están alborotados porque me tomé a broma el hecho de que su nuevo jefe de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, antes de ser senador, era fontanero', dijo Kimmel. Y añadió: 'Y ahora es el jefe de Seguridad Nacional. Lo cual no es necesariamente el tipo de currículum que uno esperaría de la persona encargada de protegernos del terrorismo'.