El presidente Lula nominó a Jorge Messias, jefe de la AGU, para la vacante en el STF dejada por Luís Roberto Barroso, priorizando su aprobación en el Senado. Colaboradores dicen que la sucesión en la AGU se abordará tras la audiencia, ya que el presidente del Senado Davi Alcolumbre se opone con fuerza a la elección. El apoyo evangélico surge como factor estratégico para asegurar votos en la Cámara.
El jueves (20), Lula nominó oficialmente a Jorge Messias para el Supremo Tribunal Federal (STF), desafiando a Davi Alcolumbre (União Brasil-AP), quien favorecía a Rodrigo Pacheco (PSD-MG) para la vacante. Los colaboradores del presidente afirman que la prioridad es asegurar la aprobación de Messias en la audiencia del Senado, posponiendo las discusiones sobre su sucesor en la AGU. Hasta el voto, Messias permanece en el cargo, evitando un doble mando.
Senadores informan que Alcolumbre está furioso con Lula, amenazando con romper con el Gobierno y movilizando a la oposición para bloquear la nominación. Potencialmente cuenta con unos 40 votos en una votación secreta que requiere 41 para la aprobación. El pastor Silas Malafaia criticó a Alcolumbre, recordando su resistencia a la nominación de André Mendonça en 2021, y defendió la prerrogativa presidencial.
Messias, evangélico y diácono, recibió apoyo de líderes religiosos y del ministro Mendonça en la Convención Nacional de las Asambleas de Dios en São Paulo el día 21. Mendonça declaró: «Messias tendrá todo mi apoyo en el diálogo republicano con los senadores». Senadores como Mecias de Jesus (Republicanos-RR) y Marcos Pereira (Republicanos-SP) elogiaron la elección, destacando la defensa de los valores cristianos.
La nominación, realizada en el Día de la Conciencia Negra, generó críticas por falta de diversidad, con aliados sugiriendo una mujer para la AGU como compensación. Candidatos incluyen a Flavio Roman e Isadora Cartaxo. Los lectores de Folha divergen: algunos elogian las calificaciones de Messias, otros lamentan la ausencia de una jueza negra.