Corea del Norte celebrará este domingo la primera sesión de su nueva Asamblea Popular Suprema, en medio de la atención puesta sobre si codificará su política hostil hacia Corea del Sur en la Constitución. La sesión se produce tras la selección de nuevos diputados después del Noveno Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea el mes pasado.
La Agencia Telegráfica Central de Corea (KCNA, por sus siglas en inglés) anunció que la sesión en Pyongyang deliberará sobre la elección del presidente de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática de Corea, las elecciones de los líderes estatales y de los subcomités de la Asamblea Popular Suprema (SPA), así como la revisión y suplemento de la Constitución Socialista. El líder Kim Jong-un ha definido a las dos Coreas como 'dos países hostiles entre sí', lo que ha generado una estrecha vigilancia por parte de funcionarios y analistas surcoreanos sobre si esta política será consagrada en la Constitución. Los observadores también están interesados en saber si Kim pronunciará un discurso sobre las relaciones con Corea del Sur, Estados Unidos y otros países. La agenda incluye el plan quinquenal de desarrollo económico nacional adoptado en el reciente Noveno Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea y el presupuesto estatal de 2026. Se espera que Kim sea reelegido como jefe de la Comisión de Asuntos Estatales, mientras que se anticipa ampliamente que el secretario del partido, Jo Yong-won, se convierta en presidente del comité permanente de la SPA, en reemplazo de Choe Ryong-hae. Corea del Norte suele convocar una sesión de la SPA después de un congreso del partido para promulgar leyes que implementen las decisiones del congreso, aunque el parlamento es visto como un organismo que ratifica automáticamente las decisiones del partido gobernante.