El Templo de Debod, monumento egipcio de más de 2.000 años en Madrid, presenta inscripciones y arañazos en sus piedras causados por actos vandálicos antiguos. La vicealcaldesa Inma Sanz ha aclarado que estos desperfectos datan de hace varios años y no son recientes. El Ayuntamiento descarta cubrir el templo a la intemperie.
El Templo de Debod, ubicado en el Parque del Oeste cerca de Plaza de España, exhibe signos de deterioro por vandalismo en los portales de época ptolemaica, con símbolos, nombres y siglas grabados en las piedras.
La vicealcaldesa Inma Sanz declaró tras la XIV Carrera de Bomberos de Madrid que los desperfectos “no son de ahora” sino “de hace varios años”. Añadió: “Es verdad que hay algún desperfecto que se ha producido, pero que no es sencillo de poder rehabilitar porque está en la piedra [...] no tenemos en estos momentos ningún aviso de que se haya producido en los últimos tiempos ningún acto de vandalismo”.
Factores como la climatología, la contaminación y el flujo de visitantes contribuyen al desgaste, agravado por la ausencia temporal de la lámina de agua que rodea el monumento. Testigos reportaron intentos de acceso no autorizado durante la Semana Santa, repelidos por seguridad. La delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, descartó en 2022 cubrirlo tras un estudio que lo calificó en “condiciones razonables”, y anunció planes para recuperar el estanque.
Regalado por Egipto en 1968 como agradecimiento por la ayuda española en el salvamento de templos nubios, el templo abrió al público en 1972 y alberga un museo gratuito con entradas online.