Empleados de un almacén estatal en Nuevo Vedado, La Habana, han cubierto la cerca con sacos para evitar que los vecinos fotografíen un gran montón de basura junto a un busto de José Martí y la bandera cubana. Según la periodista Yoani Sánchez, de 14ymedio, la basura se acumula semanalmente cerca del depósito de bienes para el mercado racionado. La medida busca impedir que las imágenes circulen en redes sociales y WhatsApp.
En la esquina de las calles Factor y Conill, en Nuevo Vedado, La Habana, empleados del almacén estatal han colgado sacos sobre la cerca perimetral. La instrucción, según Yoani Sánchez en 14ymedio, busca ocultar un enorme montón de basura que crece cada semana en el lugar, visible junto al busto del Apóstol José Martí y la bandera cubana en los jardines del depósito destinado a productos del mercado racionado.
Desde los pisos superiores de un edificio cercano, la escena sigue apreciable: la escultura de la cabeza de Martí, accesible por un sendero de piedra poco transitado, las franjas azules con triángulo rojo de la bandera nacional y, a pocos metros, bolsas rotas, cartón empapado y plásticos desparramados sobre la acera.
Sánchez describe moscas volando libremente y un olor a descomposición que sube hasta las ventanas. La preocupación principal de las autoridades parece ser la fotografía, que podría difundirse por WhatsApp y redes sociales, contradiciendo la narrativa oficial, en lugar de limpiar el sitio.
El artículo, publicado originalmente en español por 14ymedio y traducido por Havana Times el 8 de abril de 2026, destaca que el régimen prioriza ocultar la imagen sobre resolver el problema de la basura.