En barrios de La Habana, como Lawton, los residentes están incendiando pilas de basura en las esquinas, posiblemente debido a problemas de combustible o como forma de expresión. Esta acción se produce en un contexto de deterioro urbano, escasez de transporte y tensión generalizada. El autor describe una atmósfera de incertidumbre y ansiedad en la vida diaria cubana.
Eduardo N. Cordoví Hernández, en su diario publicado en Havana Times, describe la situación en su barrio de Lawton, La Habana, donde las pilas de basura en las esquinas están siendo incendiadas. Según él, no se sabe si esto es una directiva gubernamental por el problema de combustible o una iniciativa popular para expresar que 'todo se está yendo en humo'. Se menciona que lo mismo ocurre en otros barrios de La Habana, aunque el autor no lo ha presenciado directamente.
Este acto se enmarca en un panorama de deterioro ruinoso de la ciudad, malas condiciones de las carreteras y transporte casi inexistente por falta de autobuses y combustible. Hernández compara la situación diaria con 'sentarse en un barril con una mecha encendida, sin saber qué hay dentro'. Habla de una atmósfera belicosa, plagada de mosquitos, donde el humo no alivia la tensión y podría incluso representar un espíritu suicida o una amenaza a la salud.
El humo proviene de papel impreso, madera pintada, plásticos con detergentes, cloro, equipos electrónicos, tubos fluorescentes con vapor de mercurio, baterías de litio y plomo-ácido, liberando humos tóxicos sin control. Hernández contextualiza esto en 70 años de alerta en Cuba por una posible invasión de Estados Unidos, y menciona eventos recientes en Venezuela que inspiran voces a favor de cambios similares en Cuba este año, meses o días. Cita declaraciones del presidente y secretario de Estado de EE.UU. sobre maniobras similares al asedio inicial de Venezuela, aunque reconoce que no es tan simple desplazar el socialismo actual.
A pesar del anhelo de muchos por el fin del tipo de socialismo prevaleciente, prevalece la inseguridad y la indecisión, con miedo a represalias que impide acciones como protestar durante apagones. Hernández concluye que, aunque 'lo que será, será', la urgencia de cambios inmediatos persiste en medio de la conformidad aparente.