Humo tóxico invade La Habana por quema de basura

Autoridades de salud cubanas advierten sobre los graves efectos en la salud pública causados por la quema indiscriminada de basura en La Habana. Esta práctica, realizada tanto por residentes como por trabajadores municipales, genera humo tóxico que afecta barrios densamente poblados cerca de hospitales y escuelas. El gobierno local y centros médicos han emitido alertas sobre los riesgos respiratorios, neurológicos y cancerígenos.

La quema de basura se ha convertido en una práctica común en La Habana debido a la crisis en la recolección de residuos, exacerbada por la escasez de combustible. Residentes como Tony en Guanabacoa describen cómo los vertederos en las esquinas se incendian casi diariamente, creando una niebla de humo visible desde áreas elevadas de la ciudad. "El basurero de la esquina de mi casa se prende fuego casi todos los días. Hay momentos en que el barrio parece nublado, y no es niebla, es humo", relató Tony.

Esta situación se repite cerca de instituciones sensibles: el viernes pasado, un usuario de redes sociales denunció un sitio de quema a solo 50 metros del Hospital Clínico Quirúrgico en Puentes Grandes, en el municipio Plaza de la Revolución, rodeado de ancianos y niños. El Centro de Neurociencias de Cuba alertó en Facebook sobre la toxicidad: "Esta práctica es gravemente tóxica para tu salud y tu cerebro", explicando que libera metales pesados y dioxinas que cruzan la barrera hematoencefálica, afectando la memoria, el desarrollo cognitivo infantil y provocando enfermedades neurodegenerativas, además de dañar pulmones, corazón, suelo y agua.

El gobierno de La Habana emitió una advertencia similar el lunes, destacando problemas respiratorios, cáncer y trastornos neurológicos, y cómo las partículas finas agravan el asma. Usuarios aplauden las alertas, pero critican a las autoridades: "La advertencia no es para la población, es para las autoridades relevantes, que parecen no importarles la grave situación", dijo una residente. Según reportes, no solo los ciudadanos, sino también trabajadores de Servicios Comunales queman basura; en Regla, se vio a dos empleados junto a un vertedero humeante cerca de la escuela primaria Frank País.

Un empleado en Cerro negó órdenes superiores, atribuyéndolo a indisciplina social. En Guanabacoa, se ofrece empleo a personas con carretas de animales para recolectar residuos, con pago por rendimiento. El problema persiste desde hace décadas, como el vertedero en la calle 100, que contamina áreas como Marianao y Boyeros. La crisis se agrava por el bloqueo de petróleo de EE.UU. desde finales de enero. La semana pasada, el primer ministro Manuel Marrero y Esteban Lazo evaluaron crear 122 puntos temporales de almacenamiento, enfatizando la disciplina ciudadana y estrategias como carretas de animales o vehículos eléctricos en provincias.

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