Un hombre de Bethlehem ha sido condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional tras declararse culpable del asesinato en primer grado de su esposa. James Christopher Frank, de 58 años, admitió haber cortado el cuello de Deborah Glaser y apuñalado su pecho en múltiples ocasiones en marzo de 2025.
Frank fue sentenciado el miércoles por un tribunal del condado de Northampton. Se declaró culpable de asesinato en primer grado por la muerte de Glaser, de 55 años, según muestran los registros judiciales.
El crimen ocurrió la noche del 11 de marzo de 2025 en una vivienda ubicada en la cuadra 2100 de la calle 3rd en Bethlehem, a unos 112 kilómetros al norte de Filadelfia. La policía respondió tras recibir la llamada de un familiar preocupado por los residentes.
Los agentes encontraron a Glaser en la bañera con múltiples heridas de arma blanca. Frank le dijo a la policía que su esposa estaba muerta y más tarde confesó haber utilizado un cuchillo de carne para cortarle el cuello mientras ella aún estaba viva, y posteriormente usó un cuchillo y un martillo para apuñalar su pecho unas 10 veces para asegurarse de que hubiera fallecido.
El fiscal de distrito Stephen Baratta calificó las lesiones de espantosas y señaló que Frank había faltado al trabajo en los días previos al descubrimiento del cuerpo.