Filipinas ha sido clasificada como un país de ingreso mediano-alto por el Banco Mundial tras casi cuatro décadas en la categoría de ingreso mediano-bajo. El presidente Ferdinand Marcos Jr. describió este avance como un voto de confianza en el potencial del país.
El Banco Mundial informó del cambio, citando un crecimiento anual promedio del producto interior bruto del 5,8 por ciento en los últimos cinco años. El presidente Marcos, en un mensaje de video enviado desde Vancouver, donde llegó el jueves por la mañana hora de Manila, afirmó que este hito valida las políticas económicas de la administración durante los últimos cuatro años.
Marcos declaró que la mejora confirma un crecimiento económico constante y reformas a largo plazo en medio de las incertidumbres globales. Añadió que una mayor confianza conducirá a más inversiones, mejores empleos y oportunidades para las familias filipinas.
El secretario ejecutivo, Ralph Recto, señaló que alcanzar este estatus no es la meta final. Afirmó que el gobierno tiene como objetivo mantener las reformas en la facilidad para hacer negocios, conectividad digital, educación y resiliencia climática.
Algunos grupos expresaron escepticismo. El representante de la lista del partido ACT Teachers, Antonio Tinio, y otros argumentaron que la clasificación no refleja realidades como los bajos salarios de los trabajadores comunes.