Un estudio global muestra que casi ocho de cada diez ejecutivos de empresas filipinas están considerando trasladar sus operaciones al extranjero debido a la fuerte dependencia del país de los combustibles fósiles importados.
La encuesta, encargada por E3G, la We Mean Business Coalition y la Global Renewables Alliance, entrevistó a cerca de 2.000 ejecutivos en 18 países a finales de abril. El estudio concluyó que el 78 por ciento de los encuestados en Filipinas afirmó que podrían reubicarse si el apoyo gubernamental a la electrificación sigue siendo insuficiente.Noventa y dos por ciento de los ejecutivos filipinos describieron al país como excesivamente dependiente de los combustibles fósiles. Filipinas importa al menos el 90 por ciento de su petróleo crudo de Oriente Medio, una vulnerabilidad que se ha visto incrementada por las interrupciones en el suministro en el estrecho de Ormuz tras el inicio de la guerra entre Israel y Hamás (con implicaciones de Irán) a finales de febrero.Los líderes empresariales hicieron un llamamiento para acelerar la adopción de electricidad basada en fuentes renovables a fin de mejorar la seguridad energética. El estudio señaló que el 89 por ciento de los ejecutivos considera que el apoyo político actual avanza demasiado lento para cubrir las necesidades empresariales de electrificación.Bajo el Plan Energético de Filipinas, el gobierno tiene como objetivo elevar la energía renovable al 35 por ciento de la matriz energética para 2030 y al 50 por ciento para 2040. El Departamento de Energía también aspira a que los vehículos eléctricos alcancen el 60 por ciento de la flota para 2040.