La Policía Nacional de Filipinas informó ayer que no existe ningún intento de desestabilización creíble o inminente a través de un movimiento de poder popular respaldado por militares contra el presidente Marcos. El jefe de la PNP, el general Jose Melencio Nartatez Jr., declaró que no encontraron motivos para la alarma pública sobre supuestos planes de destitución.
MANILA, Filipinas — La Policía Nacional de Filipinas (PNP, por sus siglas en inglés) declaró que no existe ninguna amenaza creíble contra la administración de Marcos.
El jefe de la PNP, el general Jose Melencio Nartatez Jr., dijo que la agencia permanece en alerta máxima, pero no cuenta con inteligencia validada sobre un movimiento inminente respaldado por militares. "La PNP mantiene un alto nivel de alerta, pero hasta el momento, no tenemos inteligencia validada que indique una amenaza creíble e inminente de un movimiento respaldado por los militares", afirmó en un comunicado.
La PNP está tratando las supuestas amenazas como rumores debido a la falta de pruebas concretas. Nartatez hizo estas declaraciones tras las afirmaciones del presidente pro tempore del Senado, Panfilo Lacson, sobre que algunos oficiales militares retirados están intentando reclutar a miembros del servicio uniformado.
Nartatez aseguró al público que la PNP evitará las especulaciones políticas y se centrará en proteger a las comunidades contra el crimen. "Nuestra lealtad es a la Constitución y al pueblo filipino, no a ninguna facción política. Nuestro trabajo es garantizar el orden en las calles y en las comunidades. Seguimos siendo profesionales y estamos enfocados en nuestro mandato contra el crimen", añadió.
La coordinación entre las fuerzas militares y policiales permanece estable. "Ambas organizaciones están comprometidas con la cadena de mando y la estabilidad de la administración", señaló Nartatez.