La Secretaría de Seguridad Pública de São Paulo publicó datos de 2025 que muestran 834 muertes a manos de la policía, con el cuarto trimestre registrando 276 víctimas, el mayor desde 2015. Mientras los homicidios cayeron un 4% en todo el estado a 2.527, la capital vio un aumento del 6% a 530 casos. Expertos critican la tendencia creciente de letalidad bajo la administración del gobernador Tarcísio de Freitas.
Datos publicados por la Secretaría de Seguridad Pública de São Paulo (SSP) el 30 de enero de 2026 muestran que la policía civil y militar causó 834 muertes en 2025, un aumento de 21 respecto a 2024 y el tercer incremento consecutivo bajo el gobernador Tarcísio de Freitas (Republicanos). El cuarto trimestre fue el más mortífero del registro, con 276 muertes totales —equivalentes a tres por día— y 242 por policía militar en servicio, sin precedentes desde 1996. La SSP afirma que en tres años de la administración hubo una reducción del 5% en muertes por enfrentamientos en comparación con los primeros años del gobierno anterior. No obstante, casos de alto perfil involucraron disparos contra personas desarmadas, como un sinhogar en junio, un sospechoso en Paraisópolis en julio y un ladrón sometido en Moema en diciembre. El ombudsman policial Mauro Caseri calificó el aumento de «alarmante» y criticó la cobertura de cámaras corporales: de 15.000 unidades, solo 7.500 se usan por turno, cubriendo el 12,5% de los 60.000 policías militares diarios. «La letalidad no es sinónimo de eficiencia», dijo. El investigador Leonardo Silva del Foro Brasileño de Seguridad Pública atribuye parte del problema a la retórica inicial del gobernador, que pudo haber indicado tolerancia a excesos. La SSP enfatiza investigaciones rigurosas y el castigo a más de 1.200 agentes desde 2023. En contraste, los homicidios intencionales cayeron un 4% en todo el estado a 2.527, el menor desde 2001, pero subieron un 6% en la capital a 530, concentrados en la zona sur como Campo Limpo. Los feminicidios alcanzaron un récord de 270 en el estado. Los robos disminuyeron un 16,7% (161.300), pero los hurtos subieron un 3,6% en la ciudad (250.000). Un ejemplo es el asesinato del empresario Adalberto Amarílio dos Santos Junior en junio, asfixiado en Interlagos; su viuda, Fernanda Dandalo, exige justicia: «Mi esposo pagó por un evento y lo mataron dentro».