Los socialdemócratas y los moderados prometieron antes de las últimas elecciones mantener Slättabadet si llegaban al poder. Tras los comicios, decidieron no cumplir dicha promesa.
Ambos partidos prometieron a los votantes que Slättabadet permanecería abierto. Una vez en el poder, optaron por no cumplir su compromiso. En su lugar, se asignaron 15 millones de coronas a Slätta. El dinero se destinará a algo distinto de preservar el baño. La cuestión de qué sucederá con el lugar está empezando a plantearse ahora en los medios de comunicación locales.