Más de un siglo después de su muerte, los restos de Porfirio Díaz reposan en el cementerio de Montparnasse en París. Su tataranieta Gabriela Bernal Pfennich reveló que la familia rechaza la repatriación por temores de vandalismo y uso político. Los descendientes pagan el mantenimiento de la tumba y esperan un cambio en la percepción pública.
Porfirio Díaz falleció el 2 de julio de 1915 y sus restos fueron enterrados en el cementerio de Montparnasse en París, Francia. Gabriela Bernal Pfennich, tataranieta del expresidente, explicó en un video en redes sociales que la familia, parte de la Asociación de Descendientes, considera que México “todavía no estamos preparados” para su regreso.
Bernal Pfennich señaló que declaraciones de gobiernos actuales han provocado vandalismo contra la tumba. “La verdad es que muchas veces esta mala propaganda que han usado los gobiernos actuales en contra de la imagen de Porfirio Díaz nos ha hecho sentir que la tumba no está del todo segura ni siquiera en París”, comentó. La familia cubre las cuotas de permanencia y mantenimiento.
Aunque Bernal Pfennich cree que la imagen de Díaz “está cambiando” y se juzga con mayor justicia, otros descendientes como Ignacio Díaz Bossero, bisnieto, mantienen neutralidad. Él indicó que la familia no impulsa peticiones oficiales y deja la decisión al gobierno y pueblo mexicano.
En el ámbito político, el diputado priista Samuel Gurrión Matías propuso en 2015 repatriar los restos a Oaxaca para desmitificar distorsiones sobre su figura. El expresidente Andrés Manuel López Obrador se pronunció a favor el 17 de enero de 2024: “Que regresen todos los que murieron en el extranjero”. A pesar de estas posturas, los restos permanecen en Francia.